La cantante Britney Spears parece no preocuparse por el rumbo que está tomando el proceso de custodia de sus hijos Sean Preston y Jayden James.
Ella acudió a una concesionaria de Mercedes Benz en Los Angeles, y se compró un modelo que le costó US$160 mil.
Mientras Spears vive en su mundo de fantasía, el día de ayer se realizó una audiencia más donde los abogados de Kevin Federline acusaron a la cantante de no haberse realizado más de la mitrad de los exámenes antidoping aleatorios a los que debió haberse sometido.
El juez Scott Gordon hizo una advertencia más a la abogada de Spears, y llamó a otra audiencia el próximo 26 de noviembre.
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